Ergonomía
La Ergonomía es el campo de conocimientos
multidisciplinarios que estudia las características, necesidades, capacidades y
habilidades de los seres humanos, analizando aquellos aspectos que afectan al
entorno artificial construido por el hombre relacionado directamente con los
actos y gestos involucrados en toda actividad de éste. En todas las
aplicaciones su objetivo es común: se trata de adaptar los productos, las
tareas, las herramientas, los espacios y el entorno en general a la capacidad y
necesidades de las personas, de manera que mejore la eficiencia, seguridad y
bienestar de los consumidores, usuarios o trabajadores .
Es la definición de comodidad de un objeto desde la perspectiva del que lo usa.
La ergonomía no es
una ciencia en
sí, sino un campo de conocimientos que integra la información de ciencias como
la psicología, la fisiología, la antropometría y la biomecánica.
El planteamiento
ergonómico consiste en diseñar los productos y los trabajos de manera que sean
éstos los que se adapten a las personas y no al contrario.
La lógica que
utiliza la ergonomía se basa en el axioma de que las personas son más
importantes que los objetos o que los procesos productivos; por tanto, en
aquellos casos en los que se plantee cualquier tipo de conflicto de intereses
entre personas y cosas, deben prevalecer los de las personas.
Los principios
ergonómicos se fundamentan en que el diseño de productos o de trabajos debe
enfocarse a partir del conocimiento de cuáles son las reacciones, capacidades y
habilidades de las personas (consideradas como usuarios o trabajadores,
respectivamente), diseñando los elementos que éstos utilizan teniendo en cuenta
estas características.
Aproximación
etimológica
Ergonomía es una
palabra compuesta por dos partículas griegas: ergo y nomos,
las que significan - respectivamente - actividad y normas o leyes
naturales. Una traducción literal sería la de las normas que regulan la actividad
humana...
Ámbitos de la ergonomía
La ergonomía se
centra en dos ámbitos: el diseño
de productos y el puesto de trabajo. Su
aplicación al ámbito laboral ha sido tradicionalmente la más frecuente; aunque
también está muy presente en el diseño de productos y en ámbitos relacionados
como la actividad del hogar, el ocio o el deporte. El diseño y adaptación de
productos y entornos para personas con limitaciones funcionales (personas
mayores, personas con discapacidad, etc.) es también otro ámbito
de actuación de la ergonomía.
Todo diseño
ergonómico ha de considerar los objetivos de
la organización, teniendo en cuenta aspectos
como la producción, rentabilidad, innovación y calidad en
el servicio.
Ergonomía del
producto
El objetivo de
este ámbito son los consumidores y usuarios. Aquí, la ergonomía busca crear o
adaptar productos y elementos de uso cotidiano o específico de manera que se
adapten a las características de las personas que los van a usar. Es decir la
ergonomía es transversal, pero no a todos los productos, sino a los usuarios de
dicho producto.
El diseño
ergonómico de productos trata de buscar que éstos sean: eficientes, seguros,
que contribuyan a mejorar la productividad sin generar daños en el humano, que
sean estéticamente correctos, que gráficamente indiquen su modo de uso, etc.
Para lograr estos
objetivos, la ergonomía utiliza diferentes técnicas en las fases de
planifición, diseño y evaluación. Algunas de esas técnicas son: los estudio de
mercado, análisis funcionales, biomecánicos, antropométricos, psicológicos y
fisiológicos.
Ergonomía del
trabajo
El diseño
ergonómico del puesto de trabajo intenta obtener un ajuste adecuado entre las
aptitudes o habilidades del trabajador y los requerimientos o demandas del
trabajo. El objetivo final, es optimizar la productividad del trabajador y del
sistema de producción, al mismo tiempo que garantizar la satisfacción, la
seguridad y salud de los trabajadores.
El diseño
ergonómico del puesto de trabajo debe tener en cuenta las características
antropométricas de la población, la adaptación del espacio, las posturas de
trabajo, el espacio libre, la interferencia de las partes del cuerpo, el campo
visual, la fuerza del trabajador y el estrés biomecánico, entre otros aspectos.
Los aspectos organizativos de la tarea también son tenidos en cuenta.
El diseño adecuado
del puesto de trabajo debe servir para:
• Garantizar una
correcta disposición del espacio de trabajo.
• Evitar los
esfuerzos innecesarios. Los esfuerzos nunca deben sobrepasar la capacidad
física del trabajador.
• Evitar
movimientos que fuercen los sistemas articulares.
• Evitar los
trabajos excesivamente repetitivos.
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